El Aerosólogo llevó a cabo una encuesta de la que participaron con su opinión los asociados a UADA e importantes referentes de la Industria del Aerosol en Argentina. El objetivo: conocer de primera mano el estado de situación del mercado aerosolista y las perspectivas para el futuro inmediato.
En esta primera entrega, publicaremos los resultados obtenidos de este relevamiento junto con los comentarios analítico del Aerosólogo. En el siguiente número, observaremos las fortalezas, oportunidades, debilidades y amenazas que los propios protagonistas identifican en el mercado.

El primer dato relevante para comentar es que la amplia mayoría de quienes contestaron la encuesta aseguraron que en 2025 se produjeron menos unidades de aerosoles que en 2024. Esto nos lleva a plantear un interrogante: ¿Se vendieron menos unidades en el mercado o había un stock acumulado ya que en años anteriores el negocio pasaba por stockearse? Si lo que ocurre es lo segundo, quiere decir que el consumo per cápita de aerosoles se mantendría.

En segundo término, los encuestados observaron que la mayoría este impacto negativo identificado en la primera pregunta recayó sobre las grandes empresas. Creemos que esto es lógico puesto que el mayor volumen de stock aparece en las primeras marcas mientras que la reposición se dio mayoritariamente en las segundas, lo que mantuvo momentáneamente a salvo a las PyMEs.

Respecto a lo que puede ocurrir en el mercado aerosolista en 2026, desde el Aerosólogo vemos posible un leve aumento de la producción ya que la cadena comercial trabaja hoy con menos stock ante la menor expectativa de faltantes y subas de precios. De ser así, el gran desafío será tener una logística ágil y una mayor eficiencia en el abastecimiento por parte de nuestros proveedores de partes.

En el sondeo también se consultó por las perspectivas de la economía general de cara al 2026. Los datos arrojan una mitad optimista que ve una economía mejorando y otra mitad que la ve un desempeño igual al de este año. En las actuales circunstancias y con el apoyo que hoy tiene el gobierno argentino para su política económica, da la sensación de que la economía estará mejor en 2026. Sin embargo, no podemos asegurar que esto se traslade a la economía real. Es posible -como dijimos- que haya un leve aumento de la producción de aerosoles, pero los jugadores de nuestro mercado pueden ser menos.
