“Respeto por la historia y determinación por el futuro”. Con esa mixtura definió Maite Soto el desafío y la responsabilidad que implica ser continuadora de una empresa pionera de la Industria del Aerosol como es Aerodym que, desde hace ya 60 años, marca su trayectoria en la fabricación de aerosoles domisanitarios, cosméticos, industriales y veterinarios.
Cuando Maite habla de historia se refiere, sobre todo, a su padre, Fabián Soto, referente aerosolista y uno de los fundadores de UADA. Reconoce en él un amplio conocimiento técnico y una visión estratégica del negocio, pero, especialmente, destaca los valores que le transmitió: la importancia de la palabra, el respeto dentro de la empresa y hacia proveedores y clientes, la integridad, la constancia, la atención al detalle, la exigencia bien entendida y la capacidad de reinventarse. Esa guía es la que influye -según le contó al Aerosólogo- en su forma de trabajar cotidianamente en la búsqueda de sostener la credibilidad, la transparencia y el compromiso ético en el servicio brindado como banderas inclaudicables.
La nueva vocal de UADA no es, sin embargo, únicamente herencia de una historia a la cual resguardar. Tiene la suya propia: hace 18 años, en 2008, dio sus primeros pasos en Aerodym. Hoy, con 38 años, combina sus estudios universitarios con su desempeño en la Gerencia de Planificación de la empresa. Pero, además, tiene futuro. En unos años se imagina trabajando con el mismo compromiso, responsabilidad y dedicación que la acompañan desde sus inicios solo que con más experiencia acumulada para liderar equipos, tomar decisiones y seguir aprendiendo de los desafíos cotidianos siempre con una premisa clara: equivocarse cuando sea necesario, pero siempre volviendo a intentar.
Por fuera de la fábrica, la vida de Maite es la de una persona curiosa, activa y ávida de aprendizaje. Más allá de sus estudios formales, complementa sus conocimientos con talleres, cursos y distintas actividades vinculadas al arte y a la actividad física como yoga y crossfit. Todo eso lo equilibra con momentos de calidad con su hijo y su familia con quienes disfruta de salir a museos y teatros.
Después de su paso por la Reunión de Continuadores, Maite se adentró de lleno en el gremialismo empresario. Desde diciembre integra la Junta Directiva de UADA, una institución en la que reconoce un ámbito valioso de crecimiento y colaboración.
Su llegada a la representación de sus colegas llegó, según explicó, por la motivación de compartir experiencias y desafíos similares con sus pares. “Creo firmemente en el valor del intercambio, la cooperación y la construcción colectiva, especialmente en un contexto tan complejo como el argentino”, expresó ene se sentido. Asimismo, resaltó que espacios como estos permiten acompañar una tarea que muchas veces es solidaria y que permite un aprendizaje mutuo que enriquece la mirada a partir de la mixtura de las nuevas generaciones con las pasadas.
